Por norma general, si me entero de una película que contenga o trate los viajes espacio-temporales, existe un 90% de posibilidades que acabe viéndola antes o después. Cuando me enteré que se adaptaría cinematográficamente de alguna forma el relato “El Sonido del Trueno” de Ray Bradbury, me dije que tendría que verla. Fui al cine a verla y mi decepción fue mayúscula.

Tengo mucho más realismo que el tiranosaurio de la película

Si no has visto la película, quizá no quieras seguir leyendo, o quizá quieras seguir leyendo para ahorrarte 110 minutos desesperantes.

La película no solo me pareció mala, sino que me pareció malísima. Me sentí totalmente estafado y me maldije no haber leído críticas o comentarios de otras personas que la hubieran visto, antes de pagar religiosamente por una entrada que ya era lo bastante cara.

El filme tiene dos problemas importantes:

  • El primero son los pésimos efectos especiales. No es que sean de baja calidad o poco currados. Es que son de serie B, de película de los años 60…. Sencillamente dan vergüenza ajena. Mi cara debió ser un poema cuando en mi butaca los sufría acompañados de continuos resoplidos de desesperación. Cuando aparecen caminando por esas calles del futuro o cuando entra en escena el tiranosaurio, es imposible evitar sonrojarse al pensar que se estrenó en 2005. Resulta desesperante notar los dobles planos, pero digamos que los efectos especiales pueden obviarse (sobretodo porque hubo un incendio que se cargo muchos decorados) si contamos con un buen guión y unos buenos actores que lo desarrollen. ¡Mec! ¡Error!
  • El argumento carece de consistencia. Lo mínimo que puedes pedir a una historia con viajes en el tiempo, es que sea consistente, pero ni eso lo cumple. ¿A quien demonios se le ocurrió que los cambios producidos en el pasado nos llegan al presente en forma de oleadas temporales?. Si viajas al pasado y cambias algo, al regresar al presente, notarás los cambios de inmediato, pero en El Sonido del Truño no ocurre así. La frase “Como fuimos los últimos en evolucionar (los cambios) nos afectan a nosotros después” es de traca.

“Aunque viajemos cien veces a matar al mismo dinosaurio en el mismo instante
nunca nos encontraremos con nosotros mismos” (Ben “Señor Burns” Kingsley dixit)

  • Pero aún hay más:
    • Cuando van al pasado, no pueden salirse del camino. ¿Ese camino de donde sale? ¿como funciona? ¿qué es? ¿una alfombra mágica?
    • Se supone que siempre matan al mismo dinosaurio. ¿Como puede ser posible que no se encuentran a otras expediciones anteriores?
    • ¿Por que sin embargo el protagonista al final cuando viaja al pasado si se encuentra consigo mismo para poder evitar que se pise la mariposa y evitar las consecuencias? ¿Qué tomadura de pelo es ésta?
    • Es imperdonable que una de las partes más interesantes del relato de Ray Bradbury no se explote en absoluto: El hecho de que al volver al presente, el gobierno se haya vuelto más autoritario en la onda 1984 o Un Mundo Feliz.
    • Año 2055 y podemos viajar en el tiempo… pero aun usamos teclados para introducir datos y los monitores con como los actuales. Y ya no solo es que sigamos usando firmas, sino que para firmar un contrato, usamos la huella dactilar.
    • Los animales mezcla de babuinos y lagartos con comportamiento a lo velocirraptor son de risa.
    • Dialogos absurdos, actuaciones pésimas y sobreactuación de un Ben Kingsley irreconocible.
    • Resulta impensable que el director de Atmosfera Cero o TimeCop haya firmado este largometraje, y que en su momento Ray Bradbury al ver algunas imagenes dijera que habían mejorado su relato.

Pese a lo dicho, la película no resulta aburrida, pues con el ritmo de la acción y las risas-lloros que te provocan los varapalos del guión, te vas entreteniendo, pero en conclusión si inventan una maquina del tiempo, acudiré al pasado a convencerme de no pagar la entrada para ver esta película totalmente prescindible.

Como ya avisamos en la entrada dedicada al cuento El Sonido del Trueno de Ray Bradbury que puedes leer desde aquí, pensabamos hacer una pequeña entrada en la que podamos hablar sobre posibles incongruencias de la (aún así) genial obra.

Baste decir que te recomendamos leer el relato, antes de seguir con esta entrada

POSIBLES INCONGRUENCIAS

  • En el cuento se menciona, tal y como se haría años más tarde en la Teoría del Caos, que un pequeño cambio desembocaría en impensables cambios en el presente, por ello resulta incongruente que Ray Bradbury haya pasado por alto algunos detalles: ¿La pintura con que marcan a los dinosaurios antes de cazarlos no afecta a ningún animal?. El hecho de que el Tiranosaurio cargue contra los cazadores implica que en su correr mataría algunos seres vivos a su paso. De la misma forma que al caer muerto en un lugar distinto de donde muere originalmente, mataría a algunos seres que deberían vivir y dejaría vivir a otros que deberían haber muerto.

“Si corro como un loco tras los cazadores o si caigo asesinado en un lugar distinto a donde
yo iba a morir, ¿no es posible que sea yo el que mate a alguna mariposa u otro ser?”

  • Tal y como se desencadenarían los cambios, resulta poco creíble que la muerte de una mariposa ocasionara cambios tan precisos como un cambio en las elecciones o que se escriba con faltas de ortografía. Mi opinión es que si la muerte de la mariposa, afecta a nuestros días, sería con cambios más brutales, mucho más allar de tener líderes políticos con otra condición política o que se cambien las reglas de ortografía, sino que significaría el peligro de nuestra propia existencia, cambios en nuestra morfología y evolución… etc.

¿Que pensáis vosotros acerca de estas observaciones? ¿De acuerdo? ¿No? ¿Veis otros problemas?

Más adelante para quienes hayan cometido, como yo, la osadía de ver la película, realizaremos una entrada similar a ésta con ella.

Hoy traemos un relato cortito y quizá muy adecuado para iniciar en la lectura de ciencia ficción en general, y en concreto en la literatura sobre viajes en el tiempo. Se trata del cuento El Sonido del Trueno del genial autor Ray Bradbury (recomiendo su libro Fahrenheit 451).

LEER EL CUENTO “EL SONIDO DEL TRUENO”

El cuento se lee rápido y no se anda con filigranas, va directo al grano. Sigue el esquema básico de un viaje temporal al pasado en el que se modifican cosas que producen cambios en el futuro. Concretando en la historia que nos ocupa, básicamente consiste en que una empresa turística organiza viajes millones de años atrás para montar cacerías de dinosaurios.

Quizá parta de una idea que ya está muy machacada: Un cambio pequeño puede provocar inmensas consecuencias que no tengan nada que ver; pero el cuento fue escrito en 1952. Y no fue hasta 1960, que el meteorólogo Edward Lorenz llegó a la conclusión de que es imposible predecir el clima. Y años más tarde, en 1987, James Gleick que publicó la archiconocida frase para los teóricos del caos: “Si agita hoy, con su aleteo, el aire en Pekín, una mariposa puede modificar los sistemas climáticos de Nueva York el mes que viene”. Así pues, puede decirse que Ray Bradbury con este relato inventó el Efecto Mariposa enfocandolo en los viajes temporales.

A pesar de esta innovación, en una próxima entrada, plantearemos algunas críticas e incongruencias del relato.

El cuento tiene una lamentable adaptación cinematográfica totalmente imprescindible y que también más adelante criticaré sin piedad alguna.

Os recordamos que tenéis más Relatos a vuestra disposición en EL CONDENSADOR DE FLUZO.