23 de Mayo de 2008
Críticas a la película “El Sonido del Trueno”
Posted by Viktor under Debate y Opinion, Películas, Relatos | Etiquetas: Películas, Relatos, El Sonido del Trueno, Ray Bradbury, Debate y Opinion |[4] Comments
Por norma general, si me entero de una película que contenga o trate los viajes espacio-temporales, existe un 90% de posibilidades que acabe viéndola antes o después. Cuando me enteré que se adaptaría cinematográficamente de alguna forma el relato “El Sonido del Trueno” de Ray Bradbury, me dije que tendría que verla. Fui al cine a verla y mi decepción fue mayúscula.
Tengo mucho más realismo que el tiranosaurio de la película
Si no has visto la película, quizá no quieras seguir leyendo, o quizá quieras seguir leyendo para ahorrarte 110 minutos desesperantes.
La película no solo me pareció mala, sino que me pareció malísima. Me sentí totalmente estafado y me maldije no haber leído críticas o comentarios de otras personas que la hubieran visto, antes de pagar religiosamente por una entrada que ya era lo bastante cara.
El filme tiene dos problemas importantes:
- El primero son los pésimos efectos especiales. No es que sean de baja calidad o poco currados. Es que son de serie B, de película de los años 60…. Sencillamente dan vergüenza ajena. Mi cara debió ser un poema cuando en mi butaca los sufría acompañados de continuos resoplidos de desesperación. Cuando aparecen caminando por esas calles del futuro o cuando entra en escena el tiranosaurio, es imposible evitar sonrojarse al pensar que se estrenó en 2005. Resulta desesperante notar los dobles planos, pero digamos que los efectos especiales pueden obviarse (sobretodo porque hubo un incendio que se cargo muchos decorados) si contamos con un buen guión y unos buenos actores que lo desarrollen. ¡Mec! ¡Error!
- El argumento carece de consistencia. Lo mínimo que puedes pedir a una historia con viajes en el tiempo, es que sea consistente, pero ni eso lo cumple. ¿A quien demonios se le ocurrió que los cambios producidos en el pasado nos llegan al presente en forma de oleadas temporales?. Si viajas al pasado y cambias algo, al regresar al presente, notarás los cambios de inmediato, pero en El Sonido del Truño no ocurre así. La frase “Como fuimos los últimos en evolucionar (los cambios) nos afectan a nosotros después” es de traca.
“Aunque viajemos cien veces a matar al mismo dinosaurio en el mismo instante
nunca nos encontraremos con nosotros mismos” (Ben “Señor Burns” Kingsley dixit)
- Pero aún hay más:
- Cuando van al pasado, no pueden salirse del camino. ¿Ese camino de donde sale? ¿como funciona? ¿qué es? ¿una alfombra mágica?
- Se supone que siempre matan al mismo dinosaurio. ¿Como puede ser posible que no se encuentran a otras expediciones anteriores?
- ¿Por que sin embargo el protagonista al final cuando viaja al pasado si se encuentra consigo mismo para poder evitar que se pise la mariposa y evitar las consecuencias? ¿Qué tomadura de pelo es ésta?
- Es imperdonable que una de las partes más interesantes del relato de Ray Bradbury no se explote en absoluto: El hecho de que al volver al presente, el gobierno se haya vuelto más autoritario en la onda 1984 o Un Mundo Feliz.
- Año 2055 y podemos viajar en el tiempo… pero aun usamos teclados para introducir datos y los monitores con como los actuales. Y ya no solo es que sigamos usando firmas, sino que para firmar un contrato, usamos la huella dactilar.
- Los animales mezcla de babuinos y lagartos con comportamiento a lo velocirraptor son de risa.
- Dialogos absurdos, actuaciones pésimas y sobreactuación de un Ben Kingsley irreconocible.
- Resulta impensable que el director de Atmosfera Cero o TimeCop haya firmado este largometraje, y que en su momento Ray Bradbury al ver algunas imagenes dijera que habían mejorado su relato.
Pese a lo dicho, la película no resulta aburrida, pues con el ritmo de la acción y las risas-lloros que te provocan los varapalos del guión, te vas entreteniendo, pero en conclusión si inventan una maquina del tiempo, acudiré al pasado a convencerme de no pagar la entrada para ver esta película totalmente prescindible.



